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Línea de la Vida
Enviado por: webmaster 
MisceláneosCruzar México de costa a costa volando en parapente figuró desde hace mucho tiempo entre los sueños de tres pilotos mexicanos apasionados por el vuelo libre en campo traviesa - Carlos Carsolio, Mónica Uranga y Miguel Gutiérrez.

Ese sueño se ha materializado a través de un proyecto que arrancó en abril del 2006 con una serie de vuelos exploratorios y de preparación realizados en distintos sitios emblemáticos de México. Tulum, Los Tuxtlas, Teotenango y Tulancingo, entre otros, y culminó en noviembre con una histórica travesía bautizada como "La línea de la vida", ya que cruzó, en un período aproximado de dos meses, el Eje Neovolcánico - la línea de la vida de nuestra nación. Además, a través del balance, la armonía, la dedicación y el bienestar físico que requirió el vuelo en parapente, dicha iniciativa expondrá que estos atributos son el motor que genera la calidad de vida.

El desafío de atravesar tierras mexicanas suspendidos en un parapente crea un poderoso vínculo entre estos tres voladores y los cuatro elementos de la madre tierra. El fuego, por medio del sol, es su fuente vital de energía; el aire guía e impulsa su camino; el agua forma las nubes y les permite el ascenso; y la tierra es su punto de partida y de llegada. "Este vínculo nos conecta con la naturaleza, con nuestras raíces mexicanas, con nosotros mismos, y representa el principal objetivo de la travesía", asegura el equipo integrado por Carsolio, Uranga y Gutiérrez, "la cual está destinada a promover el balance, la vitalidad y la energía en las vidas de quienes integramos a la sociedad mexicana, con la finalidad de que exista un equilibrio entre nuestras actividades laborales, deportivas, culturales y familiares".

El Océano Pacífico y el Golfo de México fueron testigos de esta hazaña sin precedentes, ya que comenzó en el estado de Colima y finalizó, tras haberse efectuado alrededor de 60 despegues, en la costa del estado de Veracruz. Se trata de un recorrido aéreo de 1,000 kilómetros que surcó los cielos sagrados de México en estrecha conexión con la antigua mitología mesoamericana, y atravesó el mundo prehispánico sobrevolando sus volcanes más simbólicos, entre éstos el Volcán y Nevado de Colima, el Tancítaro, el Paricutín, el Xinantécatl, el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl, la Malinche, el Pico de Orizaba y el Cofre de Perote - algunos de éstos con una altura superior a los 4,000 metros. La intención fue la de unir México longitudinalmente de oeste a este con una línea hipotética que los pilotos fueron trazando al avanzar lo más al este posible, y eslabonar cada vuelo despegando, al día siguiente, de una latitud más al oeste, sujetos en todo momento a las condiciones del viento y al relieve montañoso propio del también denominado Sistema Volcánico Transversal.

A lo largo del trayecto el Equipo buscó aterrizar en algunos sitios arqueológicos y en diversas comunidades indígenas con el fin de involucrar al pueblo mexicano, en especial a sus niños, con la magia del vuelo. A través de vuelos tandem se les invitó a vivir la experiencia, despertando su interés por el aire, elemento vital de vida, y sembrando en él la inquietud de cuidar su salud y la de nuestro planeta.

El Equipo de pilotos formado por Carlos Carsolio, Miguel Gutiérrez, Mónica Uranga y José María Zárate, aterrizó el en Palma Sola, Estado de Veracruz, completando así la primera travesía de un continente de océano a océano.

El vuelo final de la travesía se realizó desde el cerro del Abra, último volcán del eje neovolcánico, para llegar a las costas del Atlántico, habiendo partido de San Juan de Alima, Michoacán, en el océano Pacífico.

Vuelo sin motor, la travesía más larga en la historia del parapente que eslabona los trayectos de vuelo, una hazaña inédita

En el formato más riguroso históricamente planteado por una travesía de estas dimensiones, el equipo de pilotos se propuso unir los trayectos en base a cilindros de proximidad de 1km de radio, con tolerancia a 4km. Esta ambiciosa meta se logró en la mayoría de los casos quedando únicamente 6 uniones con cilindros de 4km.

El Equipo une por primera vez en vuelo zonas que se creían imposibles de eslabonar, como el desierto de altura que va del Estado de Puebla a Tlaxcala y los bordes de Veracruz, famosos por sus permanentes choques de fuertes vientos y la constante presencia de peligrosos remolinos de polvo; o secciones de barrancas muy comprometidas y sin aterrizajes, en Michoacán y Veracruz.

Los pilotos se enfrentaron a toda clase de dificultades, la principal fue climática ya que el fenómeno del niño hizo de este el peor año para el vuelo en parapente en los últimos 10 años. Otra importante dificultad fue la orográfica, ya que el terreno recorrido comprende desde barrancas y selvas tropicales hasta montañas nevadas y desiertos de altura.

La exploración e innovación fueron unas de las características más importantes de esta expedición ya que la mayoría de los despegues utilizados fueron nuevos y aproximadamente un 60% de los cielos surcados no se habían volado en parapente.

El Equipo:

Pilotos

Carlos Carsolio – quien es considerado uno de los alpinistas más destacados de la historia por haber escalado las 14 montañas que superan los 8mil metros de altura en nuestro planeta, sin oxígeno suplementario, introdujo el parapente a México en 1987.

Mónica Uranga – ha sido dos veces campeona nacional de parapente y participó en la Copa Mundial de Tapalpa 2003.

Miguel Gutiérrez – heredero de una gran tradición aeronáutica, ha sido siete veces campeón nacional y ha participado en ocho campeonatos mundiales de vuelo libre.

José María Zarate Chelesque – Piloto suplente y piloto de parapente biplaza, es instructor de parapente

Equipo de soporte en Tierra:

Alejandro González – Director de Seguridad
Instructor de vuelo por más de 20 años, Director de Capacitación de Alas del Hombre, ha participado en competencias de vuelo y, en expediciones de escalada a grandes paredes. En Línea de la Vida es el encargado de salvaguardar la integridad de los pilotos

Irving Heitler – Fotógrafo de aventura
Apasionado de la aventura y piloto de paramotor (parapente con motor) ha realizado largas travesías en motocicleta por México, Estados Unidos, Canadá y Alaska. Integrado al equipo desde febrero, su fotografía retrata las experiencias y aventuras de la expedición, así como los paisajes, costumbres y personas que el equipo encuentra en el camino.

Ángeles Romero – Escritora
Periodista y fundadora de enelviento.com, página especializada de vuelo libre número 1 en México y con amplio reconocimiento a nivel internacional. Su labor como vocera oficial de este deporte combina sus dos pasiones, la Fotografía y la escritura. Ha promocionado el Circuito Nacional Mexicano de Parapentes en medios electrónicos y revistas de aventura, ha colaborado con Alas del Hombre como redactora en el Monarca Paragliding Open.

Francisco Zamora – Rescatista y suplente del Director de Seguridad
Contemporáneo de Carlos, abrió rutas de escalada en roca de alta dificultad técnica en México y realizó importantes ascenso a las grandes paredes de México y Estados Unidos.

Miguel Ángel González – Chofer y navegante en tierra
Ha trabajado con Carlos Carsolio y Mónica Uranga desde hace cinco años, volviéndose un experto en navegación y búsqueda de pilotos en tierra, actividad que le apasiona. Contribuye al éxito de Línea de la Vida con su experiencia. Para Miguel Ángel trabajar con Carsolio ha sido muy positivo en su vida. "Carlos me ha ensañado a trabajar en equipo, a ir más allá de mis límites, a trabajar con entrega; además me da la oportunidad de desarrollarme en una actividad que me llena y en la que he aprendo muchísimo".

Manuel Rosales – Chef
Chef de cocina mexicana por la Ibero, se unió a la Línea de la Vida para alegrarnos los días no sólo con su exquisita sazón, sino también con su actitud positiva y entusiasta
Logros Deportivos

1er travesía en vuelo libre de un continente de océano a océano
1er travesía de sus dimensiones en la historia del parapente que se realiza totalmente en vuelo y sin el uso de medios motorizados (ni en el despegue ni en el vuelo, es decir, todos los despegues fueron hechos desde cerros y montañas)

1er cruce de México en parapente
Por 1era vez en la historia de las travesías del vuelo en parapente se hace un recorrido tan largo en que se van eslabonando los trayectos de vuelo
Agregando gran dificultad al reto deportivo, ya que los pilotos tuvieron que perseverar y repetir muchos vuelos tantas veces como fue necesario hasta eslabonar los trayectos (ejemplo: 5 semanas en el cruce del Popocatépetl)
Aportan 47 nuevos despegues al mapa del vuelo en parapente en México

Los números de la hazaña

1,070km de recorrido
60 % de los cielos surcados nunca habían sido explorados por el vuelo libre.
77 % de los vuelos se realizaron de oeste a este
23 % de los vuelos se realizaron de este a oeste, en reversa
47 nuevos despegues encontrados
136 días de expedición
4 pilotos
8 personas de apoyo en tierra
8 Estados atravesados (Michoacán, Colima, Jalisco, Estado de México, Morelos, Puebla, Tlaxcala y Veracruz)

El formato técnico ha sido el más exigente en una travesía de estas dimensiones. Todos los trayectos quedaron eslabonados con cilindros de proximidad GPS de 1km o menos, solamente 6 de los eslabonamientos fueron hechos en cilindros de 4km. Sólo hubo una sección de 19 km que no fue volada.

La vitalidad, energía y concentración de los pilotos fue puesta a prueba durante 136 días. La preparación física, mental y técnica de los pilotos, así como su correcta alimentación, estilo de vida y el aporte vitamínico recibido por el Equipo fue fundamental para mantener el esfuerzo requerido de los pilotos durante 136 días de expedición.

El formato de la travesía llevó al equipo a acampar en muchas de las zonas y a estar permanentemente en la naturaleza, las herramientas de Guerber y Brunton utilizadas por los expedicionarios fueron muy importantes para facilitar la vida del equipo.

La seguridad de los pilotos y las dificultades técnicas y orográficas a las que se enfrentaron requirieron su rastreo satelital para conocer su ubicación en todo momento, incluso en terrenos muy comprometidos, por lo que fue vital el sistema de rastreo de Globalstar que ubicaba cada 5 segundos la posición de cada uno de los pilotos. Los teléfonos satelitales aseguraban la comunicación en cualquier emergencia.

Nota: Noticia enviada por Ángeles RD