Bienvenido(a) a XPMexico.com 
   HOME  -  CRÓNICAS  -  CONTACTOOct 22, 2017 - 11:17 AM 
 · Home

CRÓNICAS
· Principal
· Por Autor

ROCA
· Guías

MONTAÑA
· Listado

NOTICIAS
· Anteriores

ARCHIVOS
· Permiso La Joya
· Videos MTB

DE UTILIDAD
· Enlaces
· Transformación Coordenadas

INTERACTIVO
· Recomiéndanos
· Reseñas
· FAQ

· Estadísticas
· Contacto
 

Por favor da click Reserva Hostales en Línea 

Anuncio
 


TRES TRISTES TIGRES TRAGABAN TRIGO, TRES PIN... ES LOCOS RODANDO DE PARRES A TEPOZTLáN

Por
Raúl Ocadiz Tapia (Randxerox)
22 Mar a 23 Apr, 2008
 
<< 1 2 >>

Justo a las 3 de la mañana, decidimos reemprender la marcha, pero antes había que romper el hielo de las articulaciones, ya que andábamos semi-congelados, el pedaleo en la última subidita nos hizo entrar en calor, además de que me coloqué el cobertor debajo de la chamarra, por lo que iba con mi sauna portátil.

Llegamos a la zona de descenso, pero con mucho cuidado comenzamos a bajar, incluso zonas que normalmente bajamos volando, tuvimos que poner pié a tierra, ya que no podíamos ver bién, además de que la (Che) arena aparecía de vez en cuando haciendo un poco difícil el control de la cleta. Poco a poco comenzamos a llevar el ritmo, aunque dos o tres derrapones por la (che) arena nos hacía detener el paso, mientras Sergio se tragaba con la suspensión las piedras y baches invisibles a esa hora, sólo débilmente iluminada por lamparitas de leds, y la luna llena que brillaba en lo alto. Llegamos a las rampas de cemento, lo que nos indicaba que ya estábamos cerca de san Juan Tlacotenco. Arribamos a las 5:30, a San Juan, eliminamos el filtrado glomerular renal, y revisamos en que condiciones estábamos para la parte de carretera de bajada hacia Tepoz.

En la bajada, con muy poca luz me adelanto, cuidando de que no vengan automóviles (¿Cuales a esa hora?). Más por instrumentos y por referencia y ya con las pilas bajas, voy circulando con luz roja sólo siendo observado por 3 gatos a lo largo de la carretera, cuyos ojos iluminados me indicaban que algo andaba por ahí. Llegamos exactamente a las 6:00 a Tepoztlán, sólo faltaba llegar al centro del pueblo y esquivar a los perros malosos que están a la espera de un ciclista incauto. Comienzo a bajar sin importarme lo de los perros, ya que sé cómo evitarlos (llevo una bocina de esas que suenan cómo a trailer o silbato de barco), pero Sergio y Christian bajan con más cuidado, ya que ellos si son mas cuidadosos con los canes. A las 6:08 la plaza se encontraba semivacía y nada para desayunar, por lo que preguntamos dónde a uno de los pocos habitantes que por ahí circulaban. Nos dijo que en un puesto una señora servía desayunos, pero no había llegado, por lo que decidimos dormitar una hora en lo que llegaba en las bancas de la plaza principal.

Cómo indigentes nos acomodamos en las bancas y nos cubrimos con las cobijas térmicas, remedando nuevamente huachinangos empapelados. A las 7:00 a.m. ya hay señales de actividad, por lo que nos vamos a desayunar.

Una vez ya repuestos Sergio nos indica que subiríamos a la pirámide, aunque Christian entre negativas y mentadas, decide por fin subirse.

Bajamos al estacionamiento junto a la entrada al tepozteco, y dejamos las bicis, no sin antes asegurarlas con un cable de seguridad. Comenzamos el ascenso, y Sergio comenzó a trepar cómo teporingo ajusqueño, ya que el no usa clips, y sus zapatos eran más flexibles, por lo que el niño de gasolina y yo parecíamos caballos con herradura sobre piso de loza, por lo que nos tardamos un poco más. Al llegar por fin a la cima, Sergio y Christian no quieren subir a la pirámide, así que me subo y comienzo a tomar una que otra foto, y comenzamos el descenso, haciendo downhilitos "bikeless", hasta llegar al estacionamiento. De ahí nos dirigimos al "Oxígeno" a tomar esas pócimas recuperadoras a base de cebada y malta con propiedades curativas. Una vez recuperados comenzamos la parte más difícil: llegar a la estación de autobuses cuesta arriba con una caguama mínimo encima. Los camiones no salían hasta la una así que esperamos el autobús mientras comentábamos los pormenores de la ruta. Finalmente nos subimos con todo y burras, y nos dirigimos de nuevo al detritus federal, con un embotellamiento desde antes de tres marías debido a las clásicas descomposturas de vacacionistas y uno